jueves, 3 de febrero de 2011

Entrevista al presidente Alan Garcia Perez

Hoy, tengo el agrado de encontrarme reunida con unos de los personajes más característicos de nuestra política peruana. Estoy hablando del Doctor y actual presidente Alan Garcia Perez, quien en su último gobierno, que está por culminar, ha demostrado poder reivindicar los errores del pasado. Comenzamos con la entrevista.

Por mi corta edad no tengo experiencia propia pero conozco que en su anterior mandato el Perú sufrió una crisis económica, social y política. ¿Cuál cree usted que fue el principal motivo para que esto pasara?
Ante todo buenas tardes, muchas gracias por tan cordial introducción. Bien… En la época que yo ingrese como presidente en el Perú, este se encontraba en una situación desfavorable, ya que en el año 1985 el terrorismo llega a su apogeo en la capital, haciendo esto mas difícil el desarrollo de democracia y de un gobierno sin corrupción. Ante esta situación debían tomarse medidas drásticas que si bien, traerían complicaciones económicas, un futuro, como podemos ver el día de hoy traerían estabilidad y mejoría ante países más desarrollados.
¿Cómo se siente usted ante la respuesta del pueblo al haberlo reelegido tras haber vivido con usted un periodo de desesperación y  angustia?
(Sonrisa).Siempre es satisfactorio sentir el apoyo y afecto del pueblo peruano, si bien yo no consideraría mi anterior gobierno como usted lo describe lo llamaría más bien una época de prueba a la unión y sentimiento de superación peruana. He tenido, tengo y tendré fe en mis compatriotas y en su inteligencia al elegir pensando en el futuro del pueblo.
¿Se siente usted satisfecho con las obras y cambios realizados en su actual gobierno?
Estoy convencido de que cuando uno hace el bien, nunca es subsistente. Si bien estoy contento con el avance en los ámbitos de salud, educación, transporte y de todos los proyectos que se plantearon al principio de mi gobierno, como los son: Agua, desagüe y luz a lugares de extrema pobreza. Salud,  la implementación de equipos a los antiguos y nuevos hospitales del estado. Educación, la implementación de nuevas computadoras y en transporte una mayor organización y facilidades con la esperezada llegada del metropolitano.
¿Siente nostalgia al sabes que está llegando a su fin su mandato? ¿Cuál cree usted que es el mejor candidato para convertirse en su sucesor?
Si bien dejar un trabajo que te apasiona es difícil y triste, me siento contento porque creo haber cumplido con mi pueblo y más aun por que seguiré en contacto con ellos. En cuanto el nuevo presidente tenga la plena seguridad que ganara aquel que demuestre dedicación, respeto, honestidad y entrega por los peruanos.
¿Lo veremos tentando la presidencia en el 2016?
La voluntad de poder inteligente no es quedarse en la presidencia, es comprender que si uno hace cosas buenas y dice cosas sensatas y las explica bien, puede mantener un cierto poder sin necesidad de la banda presidencial. Lo que pasa es que aquí se confunde poder con oropel, poder con banda presidencial.

Mucha gracias señor presidente, ha sido un verdadero placer compartir esta reunión con usted. Le deseo éxitos en todo lo que haga.

LIBRES DEL PECADO ORIGINAL

[..] "Resumiendo, la culpabilidad de muchos de nuestros intelectuales y artistas reside en su pecado original; no son auténticamente revolucionarios. Podemos intentar injertar el olmo para que dé peras; pero simultáneamente hay que sembrar perales. Las nuevas generaciones vendrán libres del pecado original. Las probabilidades de que surjan artistas excepcionales serán tanto mayores cuanto más se haya ensanchado el campo de la cultura y la posibilidad de expresión. Nuestra tarea consiste en impedir que la generación actual dislocada por conflictos, se pervierta y pervierta a las nuevas. No debemos crear asalariados dóciles al pensamiento oficial ni «becarios» que vivan al amparo del presupuesto, ejerciendo una libertad entre comillas. Ya vendrán los revolucionarios que entonen el canto del hombre nuevo con la auténtica voz del pueblo. Es un proceso que requiere tiempo. En nuestra sociedad, juegan un gran papel la juventud y el partido. Particularmente importante es la primera; por ser la arcilla maleable con que se puede construir al hombre nuevo sin ninguna de las taras anteriores. Ella recibe un trato acorde con nuestras ambiciones. Su educación es cada vez más completa y no olvidamos su integración al trabajo desde los primeros instantes. Nuestros becarios hacen trabajo físico en sus vacaciones o simultáneamente con el estudio. El trabajo es un premio en ciertos casos, un instrumento de educación, en otros, jamás un castigo. Una nueva generación nace".
Ernesto "Che" Guevara, El socialismo y el hombre en Cuba (1965)